Magnesio: el mineral invisible que puede transformar tu bienestar en la menopausia
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Magnesio: el mineral invisible que puede transformar tu bienestar en la menopausia.
Durante la perimenopausia y la menopausia, el cuerpo femenino atraviesa una revolución silenciosa. Las hormonas fluctúan, los ciclos se alteran y los síntomas —insomnio, cansancio, cambios de humor, ansiedad o dolores musculares— se cuelan en la rutina sin previo aviso. Pero en medio de esa montaña rusa fisiológica, hay un mineral que los expertos coinciden en considerar clave: el magnesio .
El gran regulador del bienestar femenino
“El magnesio participa en más de 300 reacciones enzimáticas del organismo: desde la producción de energía hasta la relajación muscular y el equilibrio emocional”, explica la nutricionista funcional Laura Cifuentes, especialista en salud hormonal femenina.
Sin embargo, más del 60% de las mujeres adultas no alcanza la ingesta diaria recomendada. Y en la menopausia, esta atención puede intensificar los sofocos, el insomnio o la fatiga.
Estrógenos, sueño y magnesio: una conexión invisible
La caída de estrógenos característica de la menopausia altera el metabolismo del magnesio. “Con menos estrógenos, el cuerpo elimina más magnesio por la orina y lo retiene peor”, apunta la doctora Naomi Potter, fundadora de Menopause Care .
El magnesio, especialmente en forma de bisglicinato o citrato , favorece la producción de melatonina y serotonina, mejorando el descanso y el estado de ánimo.
Fortalece huesos y corazón
A menudo se habla del calcio y la vitamina D, pero el magnesio también es un protagonista esencial en la salud ósea. Estudios publicados por la revista Nutrients (Universidad de Granada, 2020) revelan que su suplementación mejora la absorción de vitamina D en mujeres posmenopáusicas, contribuyendo a preservar la densidad ósea.
Además, este mineral ayuda a regular la presión arterial y la función cardíaca, factores que se vuelven especialmente importantes después de los 45 años.
Alimentos que aportan magnesio (y estilo de vida que lo potencia)
Tu dieta puede ser tu mejor aliada. Incorpora alimentos ricos en magnesio como:
Semillas y frutos secos: almendras, pipas de calabaza, sésamo o lino.
Verduras de hoja verde: kale, espinacas, acelgas.
Cacao puro y aguacate , perfectos para el ánimo y la energía.
Legumbres como lentejas o garbanzos.
Además, conviene revisar otros hábitos: reducir el consumo de café y alcohol (que disminuyen la absorción de magnesio), practicar ejercicio suave con pesas para cuidar los huesos, y priorizar el descanso nocturno.
Y para seguir explorando cómo la alimentación tiene un papel clave en esta etapa de transición, puedes consultar este artículo de Vogue España que profundiza en qué alimentos incluir cuando entras en la perimenopausia — “Los alimentos que debes incluir en tu dieta si estás en la perimenopausia” . Vogue España
La belleza interior también cuenta
“El magnesio es el mineral de la calma”, dice la terapeuta holística Marie Reynolds. “Cuando una mujer se siente menos ansiosa, duerme mejor y se ve más descansada, su piel también lo refleja”.
Y es que, más allá de las hormonas, cuidar el equilibrio mineral del cuerpo es cuidar la energía femenina en su conjunto.
En resumen:
El magnesio no es una moda ni un suplemento milagroso, sino un aliado discreto que puede suavizar los altibajos de la menopausia y devolver el equilibrio al cuerpo y la mente. Adoptar una alimentación rica en este mineral —y una vida más consciente— puede ser el primer paso hacia una nueva etapa con más calma, fuerza y claridad.